Factor Q

Historias bizarras, personajes, paradojas de una villa llamada Trujillo.

La felicidad instantánea


La primera vez que Miguel Ángel Cornejo vino a Trujillo provocó una conmoción general. Era como si un semidiós descendiera sobre estas olvidadas tierras para recordar a los mortales de esta solariega villa que SÍ-SE-PUEDE. Que sí-se-puede a pesar de los fantasmas del desempleo, el terrorismo, la delincuencia y otras plagas con los cuales convivíamos lo peruanos.


Ya es parte del paisaje urbano de la ciudad. Aborrecido por muchos, ninguneado por otros, celebrado por algunos, Carlos Felipe Burgos, seguirá diciendo que es un extraterrestre superior.